Holm Oaks and Ham Land
La toma de contacto con las bicis el primer día, sin prisa, pero sin pausa fue una media etapa corta de unos 20 Kms. Siguiendo el Guadalquivir a contracorriente, pasamos el complejo de Isla Mágica, que recordaba los años florecientes de España, allá por los 90.
Desoyendo la auténtica Ruta de la Plata que pasa por Santiponce, rodamos por La Algaba y Torre de la Reina, hasta Guillena. En este pueblo inauguramos la primera etapa con unos helados muy originales, de milhoja y de limón con canela y vainilla, según nos cuentan vienen de Málaga...Todo un hallazgo.
El siguiente punto fue Monesterio, un día largo surcando la Reserva de la Sierra Norte de Sevilla, un paisaje de alcornoques y encinas, con cerditos ibéricos que más tarde pudimos degustar. Pasando Castilblanco de los Arroyos, Almadén de la Plata y El Real de la Jara para llegar a Monesterio por la N-630. Aquí nos atrevimos a pisar el Camino auténtico, y unos charcos nos obligaron a trasbordar las bicis...
Después de reponer fuerzas en el Rte. Los Templarios de Monesterio, tenemos otra etapa larga atravesando las ciudades más importantes de la provincia de Badajoz: Almendralejo, Zafra y Mérida.
Además de olivos y encinas, nos encontramos también viñedos salpicados de amapolas y margaritas...la primavera. El Martes Santo en Zafra nos recibe con las calles llenas de gente. Chris me pregunta sorprendido qué pasa, y yo le digo que España es así, cuando no tenemos nada que hacer, salimos a la calle. Parador Nacional en el Palacio del Duque de Feria, la Plaza Chica, la Grande... cómo sería esta ciudad hace unos siglos?
La llegada a Mérida bien merece un nuevo post.

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